Si algún día no recuerdo quien soy;
si mi esposa (aún desconocida para mi) quiere ir anotando desde ya:
Amo el café. Disfruto un té, un mate de vez en cuando, pero están a kilómetros de distancia para mí. Lo tomo todo el año, me felicito por mi buen gusto en invierno, cuando duplica el valor agregado por subirme un poquito la temperatura. Prefiero los buenos granos, recién molidos, de filtro o express. Solo si es alguna variedad especial, aromatizada o traída desde algún rincon escondido del planeta, con medio segundo de leche si es de consumo masivo. Este último, habrá que recordar servir en la taza más grande disponible, con 2 cucharadas de azúcar.
Receta para el amor: Levantarse con cuidado, dirigirse a la cocina. Encontrar la forma de moler café sin hacer tanto ruido (tal vez un molinillo manual?), invocar la alquimia y preparar el brebaje. Servir cuando esté listo (2 tazas), colocar cuidadosamente en una bandeja. Volver a la habitación, despertarme desde la puerta, caminar lentamente hacia la cama.
En ESE momento es cuando me voy a enamorar de vos, si es que todavía quedaban dudas.
(Para asegurar y fortalecer el efecto: suplir el simple café por un capuccino; agregar un brownie en la bandeja; poner música antes de despertarme. Se recomienda una o más de estas opciones).
martes, marzo 15, 2005
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1 comentario:
Sabia de tu poder para expresarte.. pero nunca me hubiera imaginaso tu capacidad para captar tan elegantemente un momento tan magico... ese en el que solo el tiempo se desvanece ..... y laimagen pasa a ser recuerdo presente.... anhelo de futuro.... y memoria de un pasado entrañable...
No sé si es tu descripcion de algo en particular... pero ciertamente la voy a usurpar a mi conveniencia... la verdad que estoy atonita y sin palabras...
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