lunes, febrero 21, 2005

Inspiración, alcohol y derrotismo....

Un... poema? de Charles Bukowski, impreso en la última Veintitres, que me hace descubrirlo como un gran pesimista, un compañero de emociones. Más alarmante, como algo que yo hubiera podido escribir, y hubiera sentido escribiendo, si me hubiera dedicado a las letras (oficio frustado nro....). Buscaré algo para leer y seguir investigando. Por lo pronto, dicho poema:
Tenés que acostarte con muchas mujeres, bellas mujeres,
y escribir unos pocos poemas de amor decentes.
Y no te preocupes por la edad y los nuevos talentos.
Sólo toma más cerveza, más y más cerveza.
Andá al hipódromo por lo menos una vez a la semana
y ganá si es posible.
Aprender a ganar es difícil,
cualquier idiota puede ser un buen perdedor.
Y no olvides tu Brahms, tu Bach y tu cerveza.
No te exijas,
dormí hasta el mediodía,
evitá las tarjetas de crédito o pagar cualquier cosa en término.
Acordate que no hay un pedazo de culo
en este mundo que valga más de 50 dólares (en 1977).
Si tenés capacidad de amar,
amate a vos mismo primero.
Pero siempre sé consciente de la posibilidad de la total derrota,
ya sea por buenas o malas razones.
Un sabor temprano de la muerte no es necesariamente una mala cosa.
Quedate afuera de las iglesias y los bares y los museos.
Y como las arañas, sé paciente.
El tiempo es la cruz de todos,
más el exilio, la derrota, la traición, toda esa basura.
Quedate con la cerveza.
La cerveza es sangre continua,
una amante continua.
Agarrá una buena máquina de escribir
y mientras los pasos van y vienen más allá de tu ventana
dale duro a esa cosa.
Dale duro,
hacé de eso una pelea de peso pesado.
Hacé como el toro en la primera embestida,
y recordá a los perros viejos que pelearon tan bien:
Hemingway, Céline, Dostoievski, Hamsun.
Si creés que no se volvieron locos en sus habitaciones minúsculas
como te está pasando a vos ahora,
sin mujeres, sin comida, sin esperanza...
entonces no estás listo.
Tomá más cerveza:
hay tiempo.
Y si no hay, está bien igual.

viernes, febrero 04, 2005

East of the park, west of the moon

Qué decir de la presentación de Diana Krall anoche en el Luna Park...
Con plateas generales todavìa por vender y con el final de un pancho con mostaza en mi mano, salió a escena unos 15 o 20 minutos pasada la hora señalada. Vistió una especie de poncho celeste con brillos y un peinado lacio con flequillo, ninguna de las 2 cosas favorables, a mi gusto.
Entró acompañada por 3 personas nomás, guitarra contrabajo y batería.... pequeñas bestias cada uno en lo suyo, hicieron 3 o 4 solos cada uno y te dejan con la boca abierta.
Los temas.... Un poco de todo, viejos y nuevos, mas algunos covers claro..... el mejor a mi gusto fue Boulevard of Broken Dreams, el que cantaba Tony Bennet y Nat King Cole. También Almost Blue de Elvis Costello estuvo insuperable. Qué otros recuerdo...Love being here with you, All or nothing at all, Devil may care, East of the sun, Stop this world, The girl in the other room... Narrow daylight en la salida final, linda versión tambien. Otro de Nat King Cole, You call it madness but I call it love... y más que no conozco tanto.
En resumen, un show de hora cuarenta / cuarenta y cinco, muy compacto, muy bien armado el repertorio, muchísima profesionalidad. Un poco mucha para mi gusto, porque hubiera ganado puntos hablando un par de veces más con el público, tomándose unos segundos más entre tema y tema, sonriendo (tan linda sonrisa) más veces. Pero estamos hablando de una mujer que casi le dobla la edad a Norah Jones, que viene tocando y cantando estas músicas desde hace unos 30 años... muy comprometida en lograr la perfección del tema (alcanzándola muchas veces) resignando a costa de eso un poco de frescura o espontaneidad, virtudes que le sobran a Norah.
Con todo, no deja de ser Diana Krall en Buenos Aires en estas épocas de pocas visitas, y un poco de blues y jazz interpretado por hermosas personitas como ella le dan alegría a mi corazón.