viernes, noviembre 05, 2004

El pesimismo en sí mismo

Hoy les quiero hablar de una fueza bipolar extrema, como es el pesimismo / optimismo. Hay mucha gente que se inclina a una de ellas por elección propia, otros que no le prestan atención (los menos a mi parecer), y otros, mi caso por ejemplo, que nacimos atados intrínsecamente a un extremo de esta fuerza.
Yo nací pesismista, y así me desarrollé, y así seguiré me imagino. Lo quiera o no. Porque en realidad, a mí no me gusta ser así. Pero es lo primero que siento en cualquier situación... a veces puedo superarlo, a veces no. Por eso casi siempre quiero estar equivocado, lo cual vendría a ser el equivalente a que las cosas salgan bien.
Y no es que me frene a hacer cosas tampoco, al revés, funciona como un agente motivador. Hay un debate interno que va mas o menos así: "- Quiero hacer esto" / "- Ahhh pero nunca lo lograrás, por tal y tal cosa" / "- Ah no?? mirá como lo hago". Y así, como si mi cerebro fuera un tubo de ensayo, hay reacciones y desencadenamientos internos en fracciones de segundo que permiten que siendo pesismista, tenga el empuje para hacer un montón de cosas, sólo por probarme equivocado (y acertado también, al caso, ya que las 2 opiniones son internas, pero bue....).
Todo esto explica en gran parte mi (cuestionado, inentendible) fanatismo por Marcelo Bielsa. Dejando a un lado razones futbolísticas, con las que también me siento identificado, creo encontrar en él un mecanismo similar al mío. Un tipo al que sólo le provoca seguir adelante cuando las condiciones son adversas, disfrutando de eso, y encontrándose más cómodo y motivado con derrotas que con victorias, es alguien muy parecido a mí. Alguien que se desespera por ganar, porque ese fue su objetivo y morirá si hace falta para conseguirlo, pero cuando lo hace se encuentra con el desencanto de estar vacío de pasión, con la sensación de "bueno listo, y ahora qué?", dándose cuenta que la fuerza que lo movía, no está más... es alguien con quién estoy en sintonía.
También se pueden encontrar casos reveladores, insólitos por haber estado erróneos tanto tiempo y ser tan obvios, como es el caso del típico "vaso medio lleno o medio vacío". Ya sea porque hay demasiados optimistas en el mundo, o porque los pesimistas creyeron que no iban a convencer a nadie y lo abandonaron (como buenos pesimistas), nadie se entera del error de concepto en esta supuesta elección: un vaso es un vaso, y si bien su función es estar lleno de algún líquido, ponele agua, su condición natural es estar vacío. O sea, un vaso es tal al estar vacío, si tuviera agua sería un "vaso + agua" o "vaso lleno" si se quiere. Decir que una persona es optimista al encontrar un vaso con agua por la mitad como medio lleno, lo acepto y entiendo. Decir que una persona es pesimista al encontrar el mismo vaso como medio vacío, no. De ninguna manera. Si un vaso nació vacío, es vacío, su estado natural es estar vacío, cómo puede ser que señalar parte de su naturaleza sea visto como pesimista....
Un verdadero pesimista, de pura cepa, con años de ejercicio y experiencia de esta fuerza, encontraría el vaso medio lleno y medio vacío, siendo ambas indicaciones correctas, pero también acordes a sus creencias.

Eso para que vean que vivieron engañados.

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