lunes, junio 21, 2004

Lápiz japonés

El sábado estuve en el Jardín Japonés para el Tondoh, Ceremonia del Fuego que se hace una vez por año. El año pasado por cuestiones de trabajo no pude ir. Del lugar en sí no hay nada nuevo que decir, está hermoso y cuidado como siempre y transmite una paz casi irreal, cuando uno pasea por ahí pierde de vista que está adentro de la ciudad. Ojalá todas las comunidades tuvieran un lugar así, con todo el apoyo de la embajada y la fundación cultural, que no dejan de proponer actividades y espectáculos que acercan pueblos y costumbres.
Supongo que por el fanatismo del animé, estaba lleno de darkies, fanas del manga y todas las posibles cruzas. Hubieron muchas cosas para ver y hacer (y comer, por suerte), y con la caída del sol se quemó un arbolito donde cada una de las personas que estaban había puesto una maderita que te daban a la entrada y había que escribir tres deseos en ella. Todo esto se hace con una ceremonia, y es la creencia que cuando el humo se eleva lleva los deseos a los dioses, además de limpíar la mente y el espíritu.
Como puntos negativos, el encargado de quemar el árbol fue Sebastián Estevanez (el año pasado había sido Natalia Oreiro, maldita mi suerte), y lo peor de todo fue una locutora que NO PARABA de hablar durante toda la ceremonia, lo cual tapó los tambores y toda posible emoción que debería haber tenido ese momento.

Para redondear el fin de semana oriental, ayer vi Lost in Translation (Perdidos en Tokio). No sabía que Sofía Coppola filmaba tan europeo, por suerte para la película porque sino no podría transmitir ni la mitad de las cosas que logra...Bill Murray es un capo, Scarlet Johansson no puede estar más linda y la pilotea muy bien. Me sentí bastante cerca de su personaje. Hay temas de Elvis Costello, y la historia no se traiciona. Que más se puede pedir?

No hay comentarios.: