Cuando empecé a escribir esto hace unos meses me hice la promesa implícita de volcar acá las cosas que me iban pasando, por dentro y por fuera; no creo haberlo cumplido del todo, más por el hábito de masticar y (tratar de) digerirlas que por un deseo de no expresarlas. Hoy, desde ayer en realidad, estoy como desbordado por los sentimientos, que se apuran a salir como en un hervor. También hay algo de "no-me-la-creo".
Sí, venía con problemas que empezaron hace más de 10 años, pero yo pensé que iba(mos) a vivir para siempre. Tengo 24 años y me rodea la misma familia desde que nací, nadie tenía pruebas para contradecirme no? Estaba tan lúcida...y tan en control de todo, tan coqueta, con tanta energía y ganas de vivir, tan linda. Con tanto miedo de morirse. Estaba enamorada de su familia, y yo estaba enamorado de ella.
Mi abuelo no pudo despertarla ayer a la mañana. 57 años de casados, no me entra en la cabeza ni en el corazón la inmensidad de tanto...todo, amor, planes, felicidad.... Por ellos creo en eso, en el amor y en la familia. Estoy seguro de que lo que querían crear a partir de ellos, hace mucho tiempo, es la familia que llegaron a formar y disfrutar, día a día y sin esfuerzo aparente.
Perdónenme los religiosos, pero cuando el cura ése dice que Cristo cargó la cruz por mi abuela, y habla de ella como si la conociera, la iglesia pierde el cada vez menos respeto que le tengo, y me dan ganas de pegarle y decirle "monigote, ni siquiera sabías con la felicidad que se reía". Pero ella no lo hubiera aprobado, así que me lo guardo para otra ocasión.
Fue feliz, y fue lo más, pero claro yo tuve el honor de ser su nieto. Y una partecita de ella está conmigo, hasta siempre.
lunes, junio 14, 2004
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