Otra vez mi cafetera me hizo saber que no soy digno de operarla, dándome un litro de agua sucia que se hace llamar café. No importa la cantidad que le ponga al filtro, siempre se burla de mi y de mi paladar negro por el café (por gusto y por las cantidades industriales que tomo). Lo curioso es que con cualquier otra persona de la casa se porta bien la maldita, la odio pero no puedo, como se puede odiar un precioso artefacto que te da café todos los días... En más de una vez seguí atentamente a mis viejos en la preparación (haciéndome el distraído, no iba a expresar mi debilidad, aparte la cafetera se hubiera reído con superioridad) y es igual a lo que hago yo, pero no me sale. Ya veremos que se me ocurre en el futuro.
Si Starbucks estuviera en el país, cuánto mejor sería todo. Para los que no conocen ese bendito templo, imagínense Coffee Store pero con un local en cada esquina, mucha más variedad y vasos del tamaño grande de McDonalds.
Los Top 3 capuccinos hasta el momento:
3- Cuando abrió Coffee Store y fuimos con el Gus...ahora no los hacen como antes, y están más caros. Pero nos tomamos revancha en Barcelona.
2- Hotel Benedetti, Mar del Plata, circa 1995. Fui con mis viejos y una noche nos quedamos jugando canasta (el que diga que es juego de viejos lo desafío, aparte es tradición familiar) en el lobby. Uno de los primeros realmente bien preparados que tomé.
1- Cima de la Torre Eiffel, 1999. Encima que estaba viajando por Europa con mi abuelo, el café estaba increíble...como si hiciera falta! Si me hubieran servido agua con colorante seguiría en el primer lugar.
martes, febrero 17, 2004
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